vinosferrer.com Bodegas José L. Ferrer Mallorca


La pintura en Mallorca, Gaspar Riera, Hort de Binissalem

Un recorrido desde finales del siglo XIX hasta comienzos del siglo XX.

Es increíble comentar que en una isla tan pequeña como la isla de Mallorca, se han dado, no solo el encuentro de muchas culturas, sino también de movimientos sociales e intelectuales.

La pintura en Mallorca, Joan Borras, Olivos

 

Podríamos remontarnos a épocas fenicias, griegas y romanas, ya que es lo más romántico que suena para el tema que se trata, pero de cierto es, que todas estas influencias han dado un carácter especial a la isla de Mallorca, y concretamente a su sociedad que, involuntariamente o no, han sabido mantener su cultura y patrimonio durante el recurrir de los siglos. Algo tan difícil, con la gran evolución que se ha dado en los dos últimos siglos en todos los caracteres (medicina, arquitectura, pensamiento….) y concretamente en mitad del s.XX.

Origen del Impresionismo en Mallorca
Pero para hablar del impresionismo en Mallorca deberíamos remontarnos al origen, aclarar de que manantial bebe esta corriente en Mallorca. El crítico de arte Rafael Perelló-Paradelo lo explicó perfectamente en su obra “Escultores Contemporáneos en Mallorca”, definió que “la segunda mitad del siglo XIX (y yo añado “principio del s.XX”) representa el inicio y el desarrollo de una de las épocas de mayor auge de la pintura malloquina”, ¿cómo no se podría esperar tal auge cuando coinciden en espacio y tiempo Ricardo Anckeman, Gaspar Terrasa, Anglada Camarasa, Urgell, Juan Bauza, Joan O´neille, Antonio Ribas, Joaquin Mir, Eliseo Meifren, Tito Cittadini, Santiago Russinyol, Joan Fuster Bonnin, Juan Bauza, Cristóbal Piza, Antonio Fuster, …..? , y después de esta larga pregunta podríamos hacer otra más corta, ¿y por qué todos en Mallorca?, Carlos Arán dijo: “Mallorca, en cuanto arte, ha sido afortunada porque los artistas de vanguardia, anticipándose al turismo masivo, descubrieron hace varios decenios esa isla maravillosa” y Gaspar Sabater concluyó: “No hay que olvidar la importancia de la luz de la isla de Mallorca y la importancia de su paisaje. La luz cegadora que reina en la isla es, acaso, una de las características más acusadas que presenta el observador. La luz lo invade todo”. Y así era en el pensamiento colectivo de los pintores, ya que por ejemplo Anglada Camarasa dijo “Fuera de Mallorca el cielo no me parece completamente limpio, es como si fuese preciso pasarle el plumero”, y Sorolla dijo en la Cala Sant Vicenç: ¡Esa luz, esa luz, es imposible captarla!.

La pintura en Mallorca, Palma a la sortida des sol, Joan Fuster

Si a esta luz le añadimos el paisaje mallorquín, tendremos la explicación de la segunda pregunta. Y la siguiente pregunta sería ¿como estructurar esta gigantesca ola de impresionismo en orden para entenderla?. Buena pregunta, yo la contestaría así:
En la pintura impresionista en Mallorca encontramos unos precursores pertenecientes al siglo XIX, donde destacan principalmente el pintor mallorquín Antonio Ribas Oliver (1845-1911), Joan O´Neille (1828-1907) y a Ricardo Anckerman (1842-1907), pero podemos decir que el impresionismo en Mallorca se inicia con la llegada de Santiago Russinyol (1861-1931), Joaquim Mir (1873-1940) y el pintor belga Degouve de Nuncques (1867-1934). La pintura estridente y colorida de Mir junto con la pintura plácida y estructurada de Russinyol se incorporan fácilmente en la corriente impresionista en Mallorca, a la cual se sometieron muchos de los pintores mallorquines del momento, aunque hubo quien no las aceptó conociendoles como “inmovilistas”.

La pintura en Mallorca, Jardi mallorquí, Joan Fuster Bonin
La Escuela y Temática Paisajista

También, y en paralelo, podríamos distinguir en el impresionismo mallorquín dos clases de paisajismos, el “tema paisajista” y la “escuela paisajista”. En el primero se trata de artistas encabezados por el precursor Antonio Ribas Oliver donde primordía la zona de Deià mientras que en la “escuela paisajística” la zona prominerante es la de Pollença, donde encontramos como máximo exponente a Anglada-Camarasa.

Y así de golpe y plumazo, con tono enciclopédico, reduciéndola a nada explicaríamos esta corriente, pero mirando el resumen parece como si de nada se tratara, cuando es todo lo contrario. Porque la gran afluencia en la isla de pintores (independientemente de su relevancia), no se podría quedar en tan solo dos sintéticos párrafos.

En resumidas cuentas, se trata principalmente de hacer un repaso a una serie de artistas que dejaron en Mallorca su impronta, haciéndola de ella un crisol de cultura que tan poco ha sido valorado y casi vetada por parte de cierta crítica vanguardista por no se qué extraño interés o quizás ¿desconocimiento?. No se puede clasificar a esta pintura como “carca” o antigua, gracias a ella conocemos como era el lugar e inquietudes y costumbres de una sociedad que iba a sufrir un enorme cambio y quizás, si imaginamos un poquito, podríamos visionar al artista cargado de su caballete, lienzo, paleta, pintura, buscando un rincón para quedarse sentado observando y entendiendo el espacio para luego plasmarlo en su lienzo. Toda pintura tiene su interpretación, su belleza y probablemente su sentido, pero jamás un punto determinado de tiempo. Casualmente el precursor de la pintura en Mallorca, Joan O´neille, llegó a decir: “No todas las personas que miran, ven. Las que ven son las que observan y meditan.”

La pintura en Mallorca, Gaspar Riera, Hort de Binissalem

+info.: en el blog “La pintura en Mallorca